La falta de fiscalización de la oposición permite que desde hace décadas el Ayuntamiento y la Diputación provincial fuercen la ley para contratar millones de euros anuales con una sola empresa de eventos: Espectáculos Mundo y su entramado de filiales.

Dos décadas de gobierno del Partido Popular en la ciudad de Málaga han conformado una red clientelar que en algunos casos apunta directamente a la apropiación del común. Lo estamos viendo en este número de Gente Corriente al analizar servicios y equipamientos básicos, como instalaciones deportivas o la limpieza de la ciudad, los solares y edificios cedidos a cofradías, el suelo público entregado a promotores turísticos de lujo, como la Torre del Puerto y, en el caso que nos atañe, la contratación de eventos municipales.
En diciembre de 2017 el grupo municipal Málaga Ahora hacía público un enjundioso informe, que seguiremos en este artículo. En él se analizaban, para el período de 2011 hasta la actualidad, los mecanismos que han permitido al grupo empresarial Espectáculos Mundo hacerse con la mayor parte, de manera abrumadora, de las contrataciones para la organización de eventos municipales y provinciales de todo tipo: desde el alquiler de sillas durante el paso de las procesiones hasta la gestión de conciertos en la Feria o derechos televisivos para diferentes campañas, pasando por las cabalgatas de reyes, por ejemplo. Podríamos enumerar muchos más: conciertos en el coso de La Malagueta, vallado de cualquier evento en el centro, escenarios callejeros del Festival de Cine, pasacalles de Carnaval, actividades en la Noche en Blanco, etc.

«las contrataciones para organizar eventos municipales y provinciales que recaen en Espectáculos Mundo atienden a un modelo de corrupción de la cosa pública que logra enmascararse en una apariencia de legalidad fácilmente desmontable»

Cuando se mira en detalle, descubrimos que las torceduras a las que se ha sometido la ley, hasta límites inauditos que incluyen pliegos de condiciones a medidas para esta empresa, han derivado en que prácticamente ninguna otra pueda acceder a este tipo de contrataciones millonarias. La conclusión es palmaria: las contrataciones para organizar eventos municipales y provinciales que recaen en Espectáculos Mundo atienden a un modelo de corrupción de la cosa pública que logra enmascararse en una apariencia de legalidad fácilmente desmontable. Es lo que haremos a continuación.

Millones de euros al año a  Espectáculos Mundo… pero con otro nombre

Espectáculos Mundo, o Mundo Management, como consta en los registros, es una empresa malagueña fundada en los años cincuenta por Antonio Rodríguez para la promoción de artistas y organización de eventos, hoy día a cargo de sus hijos. Es de lejos la empresa de su sector a la que más contrataciones adjudica el Ayuntamiento de Málaga (ninguna otra del ramo ha superado nunca los 300.000 euros). Si de media Mundo Management y sus empresas vinculadas facturan al Ayuntamiento, impuestos incluidos, un millón de euros anuales desde 2011 (período que abarca el análisis de Málaga Ahora), en los ejercicios anteriores, antes de que comenzaran a filtrarse irregularidades, esa cantidad se podía duplicar sobradamente.

«la Diputación provincial tiene un contrato de casi 4 millones de euros (IVA incluido) para una única contratación de tres años con Mundo Management»

A todo ello hay que sumar contrataciones similares a cargo de la Diputación provincial, por no mencionar las de otros municipios de la provincia. Por ejemplo, la Diputación provincial tiene un contrato de casi 4 millones de euros (IVA incluido) para una única contratación de tres años con Mundo Management. Por añadidura, se trata de una contratación realizada mediante un mecanismo harto irregular, como es el reconocimiento de que la empresa ha competido con el resto a través de una oferta «anormalmente» barata, según figura en la documentación oficial. En otras palabras, se admite que se trata de una oferta irreal, peo no se exige que la empresa justifique cómo va a cubrir con semejante presupuesto «anormalmente» bajo los requisitos exigidos para «los eventos promocionales de Sabor a Málaga [una de las campañas estrella de la Diputación] durante el período 2017-2019».
Espectáculos Mundo controla directamente o participa en numerosas empresas, entre las que 101TV es una de las más conocidas, pero el entramado es mucho más variado, como se aprecia en el gráfico de la izquierda. A varias de ellas el Ayuntamiento adjudica contrataciones que, de manera oficial, no constan como Mundo Management.
Uno de los mecanismos habituales para ello son los contratos menores: contratos inferiores a 18.000 euros (cerca de 22.000 euros con el IVA) que la ley permite adjudicar de modo directo, sin concurso. Llama la atención que en muchos casos nos encontremos contrataciones diferentes referidas a un único evento, pero desglosadas de tal manera que no superen ese tope económico legal. Es lo que suele ocurrir en las Ferias de los distritos.
En algunos casos los subterfugios resultan incluso ingeniosos. Así, la Feria de San Isidro en 2013 se desgaja en contratos menores, lo que permite la adjudicación directa, que se siempre recae en empresas de Espectáculos Mundo. Más adelante, en nuevas ediciones del mismo evento, se vuelve a la contratación mayor, pero ahora en la modalidad de negociado en exclusiva (esto es, de nuevo sin concurso), que se justifica, precisamente, por su experiencia en ediciones anteriores.
De los contratos adjudicados por el Ayuntamiento a esta empresa la mayoría se valen de esta modalidad de negociado sin publicidad en exclusiva. Pongamos como ejemplo el año 2016: de cinco contratos mayores adjudicados a Espectáculos Mundo solo dos fueron abiertos, y en uno de ellos (actuaciones de la Feria) no había más licitadora. Los otros tres fueron negociados sin publicidad, procedimiento cuestionado por la Unión Europea, puesto que, de acuerdo a la legislación, debe usarse solo en condiciones muy excepcionales, y no como norma.

«con la Ley actual de contratación pública buena parte de estas prácticas no deberían tener lugar»

De hecho, con la Ley actual de contratación pública buena parte de estas prácticas no deberían tener lugar. El Ayuntamiento de Málaga, a veces de manera más burda y otras más sutil, ha logrado a lo largo de dos décadas manipularla por diferentes vías, que a aquí repasamos someramente.

Contratos a medida

Hay un evidente trato de favor en la relación del Ayuntamiento con Mundo Management que se traduce, por ejemplo, en la redacción de pliegos de condiciones a medida. Los pliegos de condiciones recogen las particularidades que debe reunir cualquier empresa según el tipo de contrato al que pretenda concurrir. En el caso de Málaga, algunos están redactados con tal grado de detalle que en la práctica solo pueda obtenerlos Mundo Management, hasta el punto de que es lícito preguntarse si la propia empresa no ha participado en su elaboración. Para ello, previamente debería contar con información privilegiada y proporcionada con suficiente antelación por el gobierno municipal, de manera que a todas luces se rompe el principio de libre concurrencia.
El ejemplo más llamativo lo encontramos en la Cabalgata de Reyes, que suele rondar entre 300.000 y 500.000 euros, más un sinfín de otros contratos aledaños, desde la compra de caramelos hasta, por llamativo que resulte, el transporte de las propias carrozas, que igualmente recae en Espectáculos Mundo a través de contratos menores con sus filiales. Hasta 2018, tradicionalmente la Cabalgata se ha adjudicado de modo directo a Espectáculo Mundo, a pesar de que la exclusividad de este tipo de contratos requiere una estricta justificación. Así, sin ir más lejos, en el pliego de condiciones técnicas de la Cabalgata de 2017 encontramos que se especificaban las balizas de seguridad que deben llevar las carrozas. El grado de detalle con el que se describían estas balizas, hasta exigir unas en concreto y no cualquiera que cumpliera la normativas vigente, hacía que coincidieran exactamente con las que proporcionaba Espectáculos Mundo. ¿Permite esto la ley? No.

En el Texto Refundido de la Ley de Contratos del Sector Público leemos que «las especificaciones técnicas no podrán mencionar una fabricación o una procedencia determinada o un procedimiento concreto, ni hacer referencia a una marca, a una patente o a un tipo, a un origen o a una producción determinados con la finalidad de favorecer o descartar ciertas empresas o ciertos productos». En cuanto a la posibilidad, habida cuenta del grado de detalle, de que la empresa en cuestión haya participado en la elaboración de los pliegos, la misma ley dicta, en su artículo 56 que: «[…] no podrán concurrir a las licitaciones empresas que hubieran participado en la elaboración de las especificaciones técnicas o de los documentos preparatorios del contrato siempre que dicha participación pueda provocar restricciones a la libre concurrencia o suponer un trato privilegiado con respecto al resto de las empresas licitadoras».
Por si fuera poco, el pliego no habla de grupos de animación en general o incluso especializados en este tipo de eventos, sino que de manera harto irregular menciona específicamente y con sus correspondientes nombres a los de la empresa alicantina Malaka kids, una de las habituales en las subcontrataciones de Espectáculos Mundo.

Subvenciones falsas

Por otro lado, resulta excesivo el empleo que hace el Ayuntamiento de modalidades de contratación no acordes con el objeto a contratar, como son los negociados sin publicidad, exclusividad y, especialmente, convenios de colaboración, que sistemáticamente favorecen a esta empresa (en 2011 con un pico de más de 172.000 euros). Los llamados «convenios de colaboración», de hecho, son una modalidad harto peculiar, como describiremos, que en Málaga se han utilizado sobre todo en la organización de los conciertos estivales englobados como Serenatas de la luna joven, habitualmente a cargo de Espectáculos Mundo, excepto en una llamativa ocasión, que también explicaremos.
Con anterioridad a la normativa actual para este tipo de contratos, la Ley 40/2015, esta modalidad de relación entre la administración y entidades privadas no tenía una legislación específica, lo que provocaba numerosas lagunas legales en su aplicación. Semejante situación derivó en un informe de 2010 del Tribunal de Cuentas que determinaba que esta modalidad no ofrecía «garantías de un correcto empleo de los fondos». Fue precisamente en 2015, el año en que entra en vigor la nueva ley, el único en que la Serenata de la luna joven no se organizó con Espectáculos Mundo. Por otro lado, en el caso de estas Serenatas de la luna joven ni siquiera se define cuál debe ser la cuantía que aporte el Ayuntamiento, lo que a la postre resulta bastante aleatorio, según las ediciones. Así, bajo este paraguas el Ayuntamiento de Málaga ha desviado dinero público para eventos privados organizados, nuevamente, por Espectáculos Mundo.
El mecanismo, siempre contando con la falta de fiscalización de la oposición, es sencillo: Espectáculos Mundo organiza por su cuenta algún concierto de carácter estrictamente privado; posteriormente, aunque el concierto ni siquiera tenga lugar en verano, el Ayuntamiento lo incluye como parte de las «Serenatas», y gracias al convenio de colaboración para ese ciclo inyecta a Espectáculos Mundo una subvención que ya no sería tal, sino pura y llanamente desvío de dinero público a un particular.
Es lo que ocurrió para el concierto de los cantantes Dani Martín y Manuel Carrasco, el 13 y 20 de diciembre de 2013, respectivamente. Este caso en particular es tan escandaloso como que el convenio entre el Ayuntamiento y Espectáculos Mundo (11.000 euros) se firmó el mismo día del primer concierto, cuando evidentemente en toda la cartelería y la promoción no figuraba que se tratara de parte del ciclo Serenatas de la luna joven (rebautizadas en el convenio como «Serenatas Navidad Joven»), porque de hecho no lo era. Es una práctica que se ha repetido con otros eventos organizados por Espectáculos Mundo, como el 101 Sun Festival de julio de 2014 (15.000 euros).

Eventos municipales solo con los artistas que representa Espectáculos Mundo

El Grupo Mundo es también una agencia de contratación de artistas. De hecho, en muchos casos la exclusividad de los contratos con el Ayuntamiento se justifica en que, supuestamente, es esta empresa la que cuenta en con los derechos de representación de los artistas pretendidos. ¿Cómo consigue Espectáculos Mundo la representación en exclusiva de tantos artistas, algunos de proyección internacional, como Bustamente? En la mayoría de los casos el Ayuntamiento publica un concurso para organizar en una fecha concreta un concierto con un artista específico, con el que casualmente Espectáculos Mundo ha suscrito con anterioridad un contrato de representación solo para el día del evento. Esto únicamente es posible mediante el tráfico de información privilegiada. ¿Algún ejemplo de esta práctica habitual?
En abril de 2016 el Ayuntamiento de Málaga adjudicó 31.000 euros (impuestos incluidos) al Grupo Mundo para producir en mayo las actuaciones artísticas de la Feria de Churriana, de nuevo negociado sin publicidad y en exclusividad. El Gobierno municipal justificó la exclusividad en que supuestamente solo esta promotora contaba con los derechos de los artistas, un trío de cómicos encabezados por Manolo Sarriá. Tal y como se supo después, debido a la filtración de documentos a algunos medios, la representación de Espectáculos Mundo con los artistas se reducía a 24 horas, que casualmente coincidían con el día que tenían que actuar en Málaga. Esos documentos de representación habían sido firmados un mes antes de la adjudicación de estas actuaciones a Espectáculos Mundo.

«Espectáculos Mundo miente sobre los cachés que realmente cobran los artistas, en virtud de los cuales infla la factura que presenta al Ayuntamiento, y que este paga sin rechistar, pese que ya es público el engaño»

Por si fuera poco, sabemos también que Espectáculos Mundo miente sobre los cachés que realmente cobran los artistas, en virtud de los cuales infla la factura que presenta al Ayuntamiento, y que este paga sin rechistar, pese que ya es público el engaño. En septiembre de 2017 la prensa recogió un comunicado de Javier Ojeda, líder del grupo Danza Invisible, en el que afirmaba que el caché que Espectáculos Mundo aseguraba haber pagado a su grupo en la Feria de Málaga de agosto (según la documentación que Málaga Ahora había hecho pública unas semanas antes) era muy inferior al real. En lugar de los 11.000 euros sin impuestos que figuraban en la documentación municipal, el grupo solo había percibido 6.500. Luego se supo que era una práctica habitual.
Espectáculos Mundo (la única empresa que concurrió) había facturado al Ayuntamiento cerca de medio millón de euros (unos 395.000 sin IVA) justificados en diferentes partidas. Una de ellas, precisamente, era la de los cachés de los grupos, que ahora sabemos que estaba inflada sin recato, como de hecho denunciaron otros artistas tras el comunicado de Ojeda. A pesar de todo ello, el gobierno municipal, que es quien ha aportado con dinero público la cantidad para esos falsos cachés, se niega a pronunciarse ni a hacer comprobación alguna.

«Todo a ello a costa de manejar el dinero público sin control ni transparencia, antes bien, como la cuenta particular de un partido mediante la que financiar a empresas amigas de las que obtiene quién sabe qué favores»

En definitiva, con este tipo de prácticas se favorece el monopolio, se vulnera la concurrencia en igualdad de condiciones y se dificulta el desarrollo de otras empresas, a lo que se añaden condiciones laborales fraudulentas, según denuncian antiguos trabajadores y trabajadoras. Todo a ello a costa de manejar el dinero público sin control ni transparencia, antes bien, como la cuenta particular de un partido mediante la que financiar a empresas amigas de las que obtiene quién sabe qué favores. En este caso particular no cuesta mucho imaginarse algunos de ellos, al tratarse de un grupo que monta, por ejemplo, escenarios e infraestructuras diversas para actos públicos, como mítines, y que es propietario de una televisión de ámbito provincial.
No obstante, esperemos que en el futuro la justicia actúe para determinar cuáles son exactamente las prácticas delictivas (y a cambio de qué) por las que desde hace dos décadas se están entregando abultadas cantidades de dinero de la ciudadanía malagueña a esta empresa organizadora de eventos.